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Thursday, December 15, 2011

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Critica LA PIEL QUE HABITO

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Titulo: La piel que habito
Director: Pedro Almodóvar 
País: España.  
Género: Drama. Thriller.
Guión: Pedro Almodóvar 
Fotografía: José Luis Alcaine
Música: Alberto Iglesias
Sinopsis: Desde que su mujer sufrió quemaduras en todo el cuerpo a raíz de un accidente de coche, el doctor Robert Ledgard, eminente cirujano plástico, ha dedicado años de estudio y experimentación a la elaboración de una nueva piel con la que hubiera podido salvarla; se trata de una piel sensible a las caricias, pero que funciona como una auténtica coraza contra toda clase de agresiones, tanto externas como internas. Para poner en práctica este hallazgo revolucionario es preciso carecer de escrúpulos, y Ledgard no los tiene. Pero, además, necesita una cobaya humana y un cómplice. Marilia, la mujer que lo cuidó desde niño, es de una fidelidad perruna: nunca le fallará. El problema será encontrar la cobaya humana. 

Atención: esta reseña posee spoilers en su totalidad.

En ésta nueva composición almodovariana basada en Tarántula de Thierry Jonquet, reviven ciertos caracteres que acentúan el melodrama hiperbolizado ya muy recurrente en toda la filmografía del director. Siempre que se especula sobre un nuevo proyecto de Pedro Almodóvar, la excitación ante la espera resurge mágicamente en este servidor. Enaltezco muchas de las joyas que nos ha regalado este realizador (porqué no todas las películas de Almodóvar son buenas) considerándome cómo uno de los tantos admiradores que ha arrastrado su excelente carrera cinematográfica. Por supuesto, siempre alejado del oscuro submundo del fanatismo (al cual ha de declarársele la guerra) aquel que corrompe la libertad subjetiva de los sujetos. 


Una película debe ser ensalzada y glorificada por sus meritos y no por la firma o el apellido de su etiqueta.  La piel que habito, resulta ciertamente decepcionante por venderse ante la morbosidad inescrutable del sentido almodovariano, y olvidar completamente la tragedia en que se basa.



Vera, el nuevo rostro de Eva.
La piel que habito, propone una historia rotunda en donde se viola involuntariamente las leyes biológicas cómo la manipulación genética (transgénesis) y cirugías de reconstrucción genital, motivadas por la venganza.  La osada y oscura historia de Jonquet (que serviría de materia prima para lograr un fruto dramático esplendoroso) se transforma, en manos de Almodóvar, en una historia meramente bizarra, sostenida por los diferentes tintes que el director adjudica durante todo el experimento.  En esta oportunidad, la narrativa almodovariana (siempre recurrente a favor del argumento) resulta una formula inequívoca que desacredita la atroz revelación que propone el argumento de Jonquet. La verdadera identidad de Vera (que debería funcionar como el gran paradigma de la historia) es predecible desde los primeros minutos de metraje, justo, en donde Almodóvar introduce estos personajes que parecen directamente extraídos de otras películas del director. La obra de Jonquet, gira en torno de cuatro personajes y cuatro puntos de vistas (algunos de ellos, curiosamente narrados a manera de monólogo interior). Pero la película de Almodóvar únicamente consigue profundizar y sostenerse en dos de ellos (o tres si se le analiza literalmente), el de Robert Ledgard (Antonio Banderas) y el de Vera (que pierde el simbolismo bíblico de Eva, al llamarse así)  y olvida puntualizar el resto. Cómo es el caso de la fallida y vulgar representación de Alex (el personaje de El Tigre), el cual aparece y desaparece sin aportarle nada a la simbiosis argumental, puntualizando meramente la estridencia (aquí lograda de manera muy vulgar) que poseen algunos personajes almodovarianos. El director adiciona otros personajes que logran afianzar la propuesta hacia el universo del autor. Todos ellos jamás explotados ni profundizados, arrojados inconclusamente para ornamentar y justificar algunos diálogos, manías y gestos ineludibles en la fórmula del realizador.  

Narrativamente, Almodóvar acentúa con insinuación los mecanismos genéricos que incorpora en su adaptación. Los saltos temporales insertados fríamente y con nulo sentido de la sutileza (pese a que algunas secuencias resulten admirables gracias al movimiento de cámara y la dulce melodía de Iglesias), entorpecen la atmosfera del filme, que finalmente es apreciable de manera impostada, experimental y engañosa. Sobre todo por la ausencia de dramaticidad (el error más punzante) en sus planos trazados con perfección estética.  

El poderoso drama que sostenía aquella película oscura y vibrante titulada La Mala Educación (2004), se encuentra casi ausente en La piel que habito. Los pocos momentos de enorme dramaticidad explorados por Almodóvar, son los únicos realmente lauréales del filme. Aquellos en donde se nos revela la verdadera naturaleza de la venganza, y en donde se explora la tragedia desde la perspectiva de la víctima, es decir, cuando el personaje de Vicente/ Vera afronta la realidad y suplican por su destino. Esta pequeña dosis de drama de bajo perfil, este estado de interpretado que meramente es explotado algunos minutos, queda relegado por el coctel simbiótico del director,  que apunta desfavorablemente a citar amores reforzados en un thriller con ínfulas científicas que resulta más bizarro que negro.


Presentada bajo su innegable belleza y un diseño de producción de óptima calidad, La piel que habito consigue deslumbrar visual y sonoramente desde su estética. Desde su excelente fotografía (José Luis Alcaine), hasta su memorable banda sonora, compuesta por el ya legendario, Alberto Iglesias y con temas adicionales de Concha Buika, Chris Garnéau y Trentmoller. De su elenco, he de recalcar únicamente la aceptable actuación de Elena Anaya, que sirve de contraste al maligno (y logrado) personaje de Antonio Banderas.

Película exagerada y fallida, pero no descartable. Prometedora a la hora de captar más público, aunque sea esta vez una audiencia menos desafiante de la que el director se ha ganado con creces durante toda su carrera. Película irregular que hiperboliza la vulgaridad de su argumento, con algunos momentos inquietantes y exquisitos y otros un tanto toscos y prescindibles (la orgia del jardín, el personaje de El Tigre…)

Almodovar olvida exponer la dramaticidad que La piel que habito demanda, para consagrarse a los insostenibles elementos noir que meramente consiguen impactar pero no transcender. Este punto de inflexión almodovariano, es igualmente reconocible desde sus diatribas. Siempre quedara la garantía de la posible existencia de futuras obras maestras del realizador. Aquel, que en muchas oportunidades nos sedujo y nos impacto con su innegable maestría. Ya que al fin y al cabo, estoy hablando del realizador de Todo sobre mi madre (1999), Hable con ella (2002), Volver (2006), La mala educación (2004) y Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988).


Nota: 6.5/10

7 comentarios:

Rodrigo Moral said...

A mí me gustó un poco más aunque, a juzgar por lo que escribís en esta crítica, seguramente si leyera el libro me parecería medio decepcionante. Yo no tenía idea del libro, y la película en sí sola me pareció genial, inclusive sabiendo que es un trabajo más que bizarro.

En lo único con lo que creo no estar de acuerdo es con el personaje de Banderas. Me parece que profundiza más en varios personajes, y no precisamente en él. Falta un poco más.

Saludos.

daniel said...

Entiendo tu perspectiva, aunque lo de ser predecible aun lo cuestiono, a mi me sorprendió bastante su interesante giro argumental (sin leer la novela por supuesto). Me gusta Almodovar, pero no tanto, a veces incluso pienso que lo sobrevaloran, asi que entiendo que un gran seguidor suyo como lo eres demande más de él. A mí me cautiva su estética y su historia de venganza cruel y experimental. La musica de Iglesias es todo un deleite.
Un abrazo.

Xavier Vidal said...

No puedo callarme...

PARA NADA DE ACUERDO! Pero... PARA NADA!

'Más bizarro que negro'... es que estamos en un film de Almodóvar, ¿qué esperaban?

¿No hay drama? Recomiendo verla varias veces para darse cuenta de que la escena de violación (podríamos discutir si es o no una violación), el recuerda de la esposa de Banderas y demás son super dramáticos. Y si el final no es dramático, ya me dirán...

El personaje del tigre tiene una función vital. Metafóricamente, es la entrada del Almodóvar cómico de siempre. Sobre el papel, viene a romper ese ambiente terrorífico que el director empieza a filmar desde la normalidad (ej: la primera escena, en la que Marilia da el desayuno a Vera parece abrir un día cotidiano cuando realmente se está empezando a hablar de algo tremebundo).

Que no menciones a la gran Marisa Paredes me sorprende...

Creo que el problema es que leiste primero el libro y luego viste el film con el recuerdo del libro. Eso no se puede hacer, al menos no lo recomiendo. Yo vi primero el film, luego leí el libro, y con todo volví al cine por segunda vez. Y realmente Almodóvar no solo 'rellena' la historia corta y fría de Jonquet sino que la trae y atrae hacia su mundo.

No quiero hacer un comentario más largo. No me parece ni exagerada ni fallida, y es curioso que cites entre tus predilecciones a La mala educación, en la que sí hay consenso para referir como exagerada y fallida (ya sabrás que tampoco estoy de acuerdo porque el film me encanta).

Vuélvanla a ver... no es que quiera ser pesado o defender lo indefendible, pero sabiendo el giro argumental y los derroteros de Almodóvar, la historia se disfruta más, se aprecian los matices y se saborean todos los detalles.

Saludos!

Alejandra Isadora said...

No estoy de acuerdo, ya que analisas y exiges de la pelicula elementos presentes en la novela. Siempre he considerado que comparar la pelicula a la novela en que se inspira, y calificarla segun esa relacion, responde a la incapacidad del critico de abstraerse del elemento predecesor, y adentrarse en la pelicula en si misma.

A mi no me pareció predecible, en lo absoluto. Cuando Vera en sus sueños comienza a "recordar" consideré que era algo absurdo, o por lo menos una rareza. Y posteriormente, se da un vuelco total y sorprendente (insisto, para quien no ha leído la novela).

Si creo que Almodovar DEBIÓ haber profundizado mucho mas en el trauma de Vicente/Vera, mas no en el de "El Tigre" (para la pelicula bastaba, aunque en el libro tuviera una significancia y una potencia representacion mayor). Pero quedó pendiente el trauma de Vicente.

Me pareció una muy buena pelicula, no mejor que las otras de Almodovar, tampoco peor, sino distinta (aunque no tanto, ya que se perfilan elementos propios de su cine.)

8 de 10.

General Urko said...

A mi me parece una pelicula para fans.

Dialoguista said...

Yo si le vi ese dramatismo que vos extrañaste. Es bizarra pero con estilo y creo que en ese juego de llevar la cosa hasta el delirio es donde pone su mayor énfasis en transmitir sus pensamientos, a través en este caso del absurdo.
Saludos!!!

Rodrigi Calderon said...

Al contrario de algunos comentarios aqui arriba, yo si concurro con la critica.
Me molesto muchisimo lo predecible que es..desde que vemos a Vicente en la vitrina ya se sabe que se trata de su secuestrada.
Lo que es de admirar y demasiado, es la estetica que se maneja en el film..la musica, los encuadres, la iluminacion y la edicion son de catedra.
Y para cerrar mi comentario, lo mejor que le he visto al Sr. Almodovar es sin lugar a duda Hable con Ella.