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Friday, November 18, 2011

Critica JODAEIYE NADER AZ SIMIN (Nader and Simin, a separation)

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Titulo: Jodaeiye Nader az Simin/ Nader and Simin, a separation/ Nader y Simin, una separación.
Director: Asghar Farhadi
País: Irán
Género: Drama
Guión: Asghar Farhadi
Fotografía: Mahmoud Kalari
Música: Sattar Oraki
Sinopsis: Simin y Nader, un matrimonio con una hija, deciden abandonar Irán en busca de una vida mejor. Sin embargo, en el último momento él se echa atrás debido a que a su padre le han diagnosticado Alzheimer y no quiere abandonarlo. Ella pide entonces el divorcio y, al no serle concedido, se muda a vivir con sus padres. Él, que se queda con la niña, decide contratar a una mujer que le ayude a cuidar a su padre. Pero un día, al llegar a casa, encuentra al anciano atado a su cama; a partir de ese momento, tanto su vida como la de la niña darán un vuelco. 



Partiendo de una mirada tan moralista como idealizada de la familia oriental, el iraní Asghar Farhadi, nos sumerge en los tiempos modernos y de cambio de un apartamento acomodado habitado por una familia que se comienza a fragmentar.  Nader y Simin, una separación, nos ubica como espectador, en un tranvía con destino a deshilvanar los secretos más oscuros que componen la sociedad iraní, y que pese a sus señaladas diferencias culturales, se asemejan innegablemente a la nuestra y a cualquier tipo de sociedad habitante en el planeta. Una familia y un posible divorcio, es el punto de partida para que Farhadi siga buceando la trama sociológica —como lo hiciera en «A propósito de Elly»— y nos cuente con milagrosa cercanía, las vicisitudes que desencarnan los comportamientos más profundos y escondidos del ser humano, aquellos en donde la vista y la luz de la apariencia no se atreven a mirar.



El origen de la tragedia.
Farhadi nos cuenta en su película, como la vida de una u otra manera nos pone ante situaciones de incertidumbre y momentos en que debemos doblegar por lo justicia —versión eidética que por razones culturales y éticas el hombre considera como justicia— o por el egoísmo —circunstancias en donde podamos salir airosos sin importar la tragedia del otro. Pero como el hombre miente, y su instinto es la supervivencia, siempre éste optara por la corrupción de su moral y entonces cualquier tipo de inocencia será corrompida por la mentira, los señores —padres, reyes— de la casa perderán poderío y la estructura familiar se irá destruyendo desde adentro silenciosa y lentamente, como una especia de enfermedad terminal.

Lo magnético, y lo que me seduce de Nader y Simin, una separación, es que su mirada es tan profunda, que escarba todo espacio relevante. La cámara de Farhadi a inicios del metraje, se pierde, se desvanece y entonces la ficción cobra vida. Estamos ante una obra que exuda por todos sus poros, realismo; y aunque  Farhadi es un moralista, y su óptica recalca muchas vertientes religiosas y dogmaticas, la película va más allá y retrata —cómo muy pocos lo han logrado— el nacimiento de una tragedia, el quiebre sustancial y emocional de un ser puro —las hijas— que comienza a descubrir la verdadera naturaleza del mundo que lo rodea, que comienza a preguntarse si ha valido la pena vivir bajo las enseñanzas y la idolatría de los padres que se presentaban como seres elevados e inmaculados, y que ahora se muestran sin antifaces, que guerrean por salir ilesos y que son capaces de corromper a los suyos por un ideal. Farhadi nos habla de esa separación, de esa ruptura o divorcio, entre la pureza de la aparente estabilidad moralina y la verdadera naturaleza humana egoísta y clasista  que choca en verdades, en opiniones y en ideales. Este choque genera un impacto tan doloroso, que estigmatiza cualquier sensibilidad, como aquella ruptura en el vidrio del filme, que acompaña —como recordatorio— la vista de esta familia en extinción, durante todo el camino. Luego de visionar una obra tan compleja, agobiante y realista como ésta, es comprensible que el espectador experimente un bajón considerable, ya que la película te retrata lo que tú realmente eres y llegaras a hacer, la película expone las interrogantes pero tú juzgaras y contestaras.  Es por esto que hay que agradecerle a Farhadi que rompa con la tendencia que tiene lamentablemente infantilizado al espectador.

Farhadi dirige con un pulso solido e hipnótico. Su trabajo tras las cámaras y como guionista es memorable. Su guion es uno de los más consistentes, valientes y nutritivos de los últimos años, que adquiere aun más credibilidad gracias a la extraordinaria convicción de su elenco actoral —me resulta arrollador el personaje de la hija de Nader y Simin. La película dura más de dos horas, y jamás decae su tensión. Eso es algo que no muchos suelen lograr hoy en día, por ello hay que aplaudir a Farhadi, porque representa aquella olvidada semblanza que dice que hoy en día solo en los países en crisis, se hace el verdadero cine.

Nader y Simin, una separación, es un viaje intenso y agudo, que reclama y necesita un desenlace duro, soberbio y sin falsedades, como el que expone la película. No hay nada infantil en  Nader y Simin, una separación, al contrario, el infanticidio es lo que propugna el filme, la mordacidad de la madurez y el realismo del crecimiento. Admirable filme que se establece desde ya, como una de las mejores películas del 2011.

Nota: 9.0/10

3 comentarios:

Mario said...

Ésta es otra película que deseo ver teniendo altas expectativas para con ella, la iraní ganadora de la Berlinale 2011 se presenta como tremendo draMA en una sociedad conflictiva, que como te leo dices que mantiene semejanzas con las de occidente, pero de todas formas espero ver esa tiranía teológica que minimiza a la mujer si cabe en el filme, y ver la dificultad de separarse en esa cultura, es lo que he leído y me genera curiosidad, que ambos padres jueguen sucio por su lado es otra buena intriga que me plantea tu escrito. Un abrazo.

Mario.

Emilio Luna said...

Una de las películas que más me ha gustado este año. Una más que grata sorpresa. Merecido triunfo en Berlín. Un abrazo Jose.

Emilio Luna.

panccio said...

increible pelicula. a pesar que leer subtitulos normalmente es tedioso, este film no te deja desde el primer minuto hasta que termina de aparecer el ultimo credito.
verdaderamente una joya cinematografica.