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Friday, January 15, 2010

Critica WHERE THE WILD THINGS ARE / Donde viven los monstruos.

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País: Estados Unidos

Genero: Fantástico/ Aventuras/ Drama.

Director: Spike Jonze

Guión: Spike Jonze, Dave Eggers

Reparto: Max Records, Catherine Keener, Mark Ruffalo


Critica

Nota: 8/10

“¿Preparados para volver a ser niños?”

Esto debería aparecer en un cartel, en la entrada del cine, junto antes de la proyección de la obra de Jonze, así los adultos sabrían, que esta, es una película para ellos y no para sus hijos. Spike Jonze, pese a todas las tribulaciones en su camino, logra estrenar su última película hasta la fecha, adaptación del corto y revolucionario cuento infantil de Maurice Sendak, obra que marco un mito en forma y sentido, y se convirtió en la preferida de los infantes, y que ahora se exterioriza bajo el modelo y la pluma de Jonze, a un publico estrictamente adulto –pese a su publicidad. Juana de Ibarbourou (poetisa uruguaya), dijo una vez: “La niñez es la etapa en que todos los hombres son creadores”, Max como protagonista de esta formidable historia, y como niño con el que todos los espectadores se identificaran –por que todos fuimos niños, fuimos creadores, fuimos sensibles y también salvajes. Fuimos más humanos- se adentra en su propio mundo –no tan real- su propia creación, en donde será cobijado por estos seres deslumbrantemente tristes y depresivos, para refugiarse de un entorno –real- sumamente hostil y entupidamente “civilizado”.


Max es retratado, englobando la verdadera esencia, y perspicacia de la niñez, el ser artista y autor de sus propios mundos y deseos, el ser que sufre por su entorno y que deberá afrontar, pese a la confrontación, el paso de la niñez a la “madures” del adolescente –el juego o el cotejo en el Igloo de Max, es una metáfora magnifica-. Tal interposición de la mente ambigua y traslucida de la niñez ante un mundo creado estrictamente para adultos, genera indiscutiblemente salvajismo, ira y presión contra la imposición. Max huye de su casa con su traje –piel- preferida, y se refugia “donde viven los monstruos”, lugar en donde se convertirá en el rey que tanto desea, y sucederán las cosas que dicte su propia imaginación. Es imposible no identificarte con el personaje de Max, todos fuimos niños y deseamos volver a serlo. “Where the wild things are” es obviamente una película deslumbrante –bendito sean los segundos visionados- y que tras su aparente sencillez se esconde un notable trabajo artístico. Jonze ya nos tiene acostumbrado a esto que hablo, películas catalogadas por los puristas, de pavadas injustificadas, pero que retratan realidades asombrosas desde otros puntos de vistas, reflejadas desde el polo en que otros directores jamás mirarían. Un guión pequeño pero universal, asombrosamente desprovisto de pretensiones, que no generara desdén en el público. Where the wild things are, no es una película, es un viaje, por nuestros propios recuerdos. Secuencia tras secuencia, se nos presentan tan reveladoras como inmortales de nuestra propia memoria; momentos, diálogos y juegos aderezados –quizás demasiado- con la notable y sugestiva partitura de Karen O, una película que marca la diferencia en este año, representante de la originalidad artística, en medio de películas triviales, belicosas, y dramas anémicos y fáciles, una obra artística –pese a todo lo es- que relata una de las historias más pequeñas jamás contadas y que quedara inerte en tu cabeza por largas semanas. Increíble la personificación de estos monstruos, desde ya mi consigna para este 2010 “si los Oscars son verdaderamente justos, no busquen mas, Carol es el mejor personaje y actor del año”. Una pequeña película de estricto visionado para los adultos, una película para vivirla, para sonreír, para llorar, para recordar para amar y seguir amando el cine. Una película intachable gracias al magnifico tratamiento del gran Jonze. Un reencuentro para los adultos, de aquella etapa salvaje y autónoma en donde todos como dice Ibarbourou, fuimos soñadores y creadores.


Lo Mejor: “Carol” es de cerca, el personaje más logrado y recordable del año / Una escena: la despedida de Max y los Monstruos.

Lo Peor: Puede caer en el infantilismo por su forma, pero en su fondo es una película profunda e increíblemente madura.





1 comentarios:

Mundo Cinefilia said...

Pucha!, todavía no la veo y hace mil que me la prestaron para verla super recomendada. Le tengo suma fe porque son los típicos films que me enamoran, además de que esté el genial Jonze detrás.
Muy buen artículo José. Como quien dice en casa de herrero cuchillo de palo no siempre comento pero siempre los leo a todos!